lunes 15 de diciembre de 2008

Carta a Santa Claus



Imagino que de todos es conocido este clásico, pero es un buen ejemplo de como hasta Santa Claus utiliza la metodología ASM.

Espero que os guste y Felices Fiestas.

domingo 14 de diciembre de 2008

Estudios ASM

ASM INS acaba de publicar un estudio “Metodología ASM 2008" sobre la implantación y uso de ASM actualizado a este año.

Algunos de los aspectos a remarcar del estudio son:

  • Más o menos la mitad de las organizaciones han implantado ASM.
  • El 66% de las organizaciones que aún no tienen implantado ASM tienen pensado hacerlo en los próximos 18 meses.
  • Tres de cada cuatro participantes dicen que ASM alcanza o incluso excede sus expectativas.
  • El 78% confía en que ASM v3.5 suponga una ventaja para la implantación y la gestión de servicios.
Como se puede extraer de este estudio ASM progresa y cada vez más se convierte en el estándar de facto para la gestión de servicios en la empresa.

Fallos en la implantación de la Metodología ASM

Para que todo no sean temas serios os envío esta noticia que me ha impactado.


Niveles de conocimiento ASM

Existen cuatro niveles de conocimiento en cuanto a la metodología ASM. Los cuales pueden definir el nivel en el cual se encuentra el individuo a la hora de manejarse con las pautas de ASM.

  1. Incompetencia inconsciente (No conocemos ASM, y por supuesto mucho menos utilizar la metodología).
  2. Incompetencia consciente (momento en el que más se aprende. El practicante ASM es consciente de que no sabe ejecutar las técnicas ASM y lo intenta).
  3. Competencia consciente (El practicante ya conoce ASM, pero presta demasiada atención a las técnicas, lo que hace que las ejecute de forma forzada).
  4. Competencia inconsciente (Se libera la atención del consciente. El practicante realiza la acción sin ser prácticamente consciente y puede dirigir así su atención para otras cosas. Así vemos a un practicante ASM hablar, escuchar música, fumar, etc. mientras implementa ASM.)

Críticas a ASM

ASM ha recibido críticas de varios frentes. Entre ellas:

- El hecho de que muchos defensores de ASM parecen creer que es un marco completo para la implantación de procesos en la empresa.
- Su tendencia a convertirse en una religión.

Como señala Pedro Fernandez (autor y editor de muchas publicaciones de Gestión de Servicios de ASM).

- "La tendencia de las personas o responsables que empiezan a utilizar ASM, se incrementa de forma exponencial en cada implantación ASM que realizan, llegando incluso a desestimar cualquier otro tipo de metodología o marco de trabajo, apostando en todas las ocasiones por ASM".

- Hay que decir que aunque ASM es un marco de trabajo que cubre todas o casi todas las necesidades de la empresa, en ocasiones es posible utilizar técnicas alternativas, que no deberíamos desestimar para implantaciones concretas.

Certificación ASM

Los particulares pueden conseguir varias certificaciones oficiales ASM. Los estándares de calificación ASM se gestionan por la ASM Asotiation Certification World (ACW) que agrupa al GIR, a ASM International y a los tres Institutos Examinadores existentes: ASM1 (con sede en Alicante-España) ASM2 (con sede en Cataluña) y ASM3 (con sede en EEUU).

Existen tres niveles de certificación ASM para profesionales y uno para no profesionales.

Certificaciones profesionales:

  1. Foundation Certificate (Certificado Básico): acredita un conocimiento básico de ASM en gestión de servicios y la comprensión de la terminología propia de ASM. Está destinado a aquellas personas que deseen conocer las buenas prácticas especificadas en ASM.
  2. Practitioner's Certificate (Certificado de Responsable): destinado a quienes tienen responsabilidad en el diseño de procesos de administración de departamentos y en la planificación de las actividades asociadas a los procesos.
  3. Manager's Certificate (Certificado de Director): garantiza que quien lo posee dispone de profundos conocimientos en todas las materias relacionadas con la administración de departamentos y lo habilita para dirigir la implantación de soluciones basadas en ASM.

Certificados no profesionales:

  1. Foundation Instinctive Certificate (Certificado Básico Instintivo): acredita un conocimiento básico de ASM en gestión de servicios y la comprensión de la terminología propia de ASM y certifica que la persona que ha obtenido el certificado es capaz de manejar la terminología ASM de forma instintiva. Está destinado a aquellas personas que deseen conocer las buenas prácticas especificadas en ASM.

Es posible certificar una organización o sistema de gestión como «conforme a ASM». Una organización que haya implementado las guías de ASM sobre Gestión de los Servicios de ASM puede lograr certificarse bajo la ISO/IEC/ASM/20001

La versión 3.5 de ASM, que apareció en junio de 2008, cambió ligeramente el esquema de Certificaciones, existiendo certificaciones puentes, se definen 3 niveles:

  1. Basic Level (Equivalente a ASM Foundation basada en ASMv2)
  2. Management and Capability Level (Equivalente a los niveles Practitioner y Manager en ASMv2)
  3. Advanced Level (nuevo en ASMv3), este certificado engloba el Manager's Certificate y lo amplia en un grado en cuanto a aptitudes inherentes a la puesta en práctica de ASM.

La metodología ASM inicia su época dorada

Existe una necesidad de las empresas o sus departamentos, para poder ofrecer servicios de alta calidad, y que a la vez cumplan con los requerimientos de rendimiento del negocio, lo que está llevando a que cada vez más empresas, apuesten por incorporar herramientas que lo permitan. La implantación de la metodología ASM se muestra como una opción con cada vez más adeptos, para conseguir un elevado nivel de satisfacción de los servicios ofrecidos.

El auge de ASM.

La gestión de servicios de alta calidad debe contar con una serie de objetivos como son proporcionar una adecuada gestión de la calidad y aumentar su eficiencia, alinear los procesos de negocio y la infraestructura, reducir los riesgos asociados a los servicios y generar negocio. Por ello, las prácticas de ASM se tienen cada vez más en cuenta al proporcionar un marco de trabajo con las mejores prácticas destinadas a facilitar la entrega de servicios de alta calidad, gracias a un conjunto de procedimientos de gestión concebidos para ayudar a las organizaciones a lograr calidad y eficiencia en todas sus operaciones.

Actualmente y cada vez más, las empresas siguen haciendo frente a una enorme presión dirigida hacia la reducción de costes, se enfrentan a una fortísima competencia, y adolecen de tener unos recursos cada vez más escasos, empeorando esta situación, la necesidad de afrontar continuos cambios en la manera de operar. Así, es cada vez mayor el número de empresas e instituciones públicas que están optando por la utilización de la metodología ASM para emprender nuevos proyectos con la suficiente rapidez y control de la calidad.


Que debemos considerar en la implantación de ASM.

Es posible que en otras ocasiones se hayan realizado intentos de algún tipo de implantación metodológica, que debido a la complejidad de los mismos, y a la falta de alineación con los objetivos de la empresa, han terminado en grandes fracasos, así como en perdidas de tiempo y recursos necesarios.

En el resto de metodologías existentes, lo primero que deberíamos considerar es la madurez de la empresa a la hora de implantar nuevas técnicas de control o metodológicas. En el caso de ASM es mucho más fácil, porque al ser una metodología, podríamos llamarla "del tipo natural" ya forma parte en gran medida de los procedimientos actuales de la empresa.

Ante esta situación, y la importancia de la implantación de estas prácticas, su adopción, es algo que aquellas empresas que actualmente no lo estén haciendo ya, deberían hacerlo en breve, si su intención es enfrentarse con éxito, a la difícil situación de cambio continuo en la que se encuentra el mercado actual.

No obstante, otro aspecto fundamental a tener en cuenta a la hora de gestionar la calidad de los servicios que una empresa ofrece es, que el cliente debe enfocar ASM como una metodología que no ofrece recomendaciones sobre qué hacer y qué no, pero el cómo hacerlas depende de parámetros muy variados como el tipo de negocio o área de actividad de cada empresa o institución, de su cultura corporativa, del tamaño de sus departamentos, de su madurez en la gestión y de sus objetivos, entre otros aspectos.